Argyle Coins, una criptomoneda respaldada por un fondo de diamantes

Durante los últimos tiempos, hemos visto el nacimiento de criptomonedas de todo tipo. Las criptomonedas son medios digitales de intercambio basados en altos niveles de seguridad  cibernética y en redes descentralizadas que garantizan el equilibrio de sus cuentas. Recientemente hemos conocido el nacimiento de otras criptomonedas respaldadas por diamantes, como es el caso de la moneda virtual de la Bolsa del diamante israelí . Esto nos da la idea de la estabilidad del diamante como valor de inversión.

Argyle-Coin

La última moneda virtual en unirse ha aparecido de la mano de la empresa estadounidense con base en Florida Argyle Coin, que se enorgullece de anunciar que ha completado su principal cadena de bloques y criptomoneda. Uno de los mayores mayoristas de diamantes de color de lujo del sur de Florida, el Sr. Jose A. Aman, en asociación con desarrolladores como Ideofuzion, ha creado una criptomoneda -respaldada por 25 millones de dólares en diamantes de colores- con la que ofrecer una plataforma para el comercio de diamantes de color a nivel de inversión.

ARGYLE COIN Logo

Aprovechando el poder de la tecnología de cadena de bloques, Argyle Coin planea sacar partido a la seguridad, la descentralización y la potencia que implica ofrecer un entorno seguro y sólido que realice un registro riguroso de las piedras de diamante, para así garantizar una cadena de custodia ininterrumpida directamente entre la mina y los mayoristas, así como de los distribuidores a los minoristas. 

Argyle Coin, basada en la cadena de bloques Ethereum, tiene la misión de ofrecer confianza digital verificable y esencial al sistema, sin depender de una autoridad externa.

Vía: PR Newswire

Sotheby’s subasta el diamante Farnesio azul, con 300 años de historia en las casas reales europeas

 

La casa de subastas Sotheby’s saca a subasta una preciosa joya vinculada a familias reales europeas durante 300 años. Esta piedra preciosa, conocida como el diamante azul de Farnesio, ha pasado completamente desapercibida todo este tiempo, escondida en un joyero y pasando de generación en generación entre la realeza europea sin que nadie supiese de su existencia.

La primera referencia que se tiene de esta joya es de 1714, cuando el rey de España Felipe V se caso en segundas nupcias con la princesa italiana Isabel Farnesio. La pareja recibió a modo de regalo de bodas un diamante azul en forma de pera, gentileza del gobernador de Filipinas.

El matrimonio tuvo cuatro hijos y tres hijas, pero el favorito de Isabel era el menor, Felipe, quien heredó el ducado de Parma y el diamante azul de su madre. La gema pasó, años después, a manos de su hijo Fernando, segundo duque de Parma y nieto de Isabel.

diamante_farnesio_azul

A lo largo de la historia, esta reliquia fue traspasada generación a generación, como muestra la inscripción de la placa de plata que acompaña al diamante en la subasta y que reza así: “Azul brillante notable. Esta piedra histórica fue ofrecida por las Islas Filipinas a Isabel Farnesio, Reina de España, esposa de Felipe V, bisabuelo del conde de Villafranca, actual propietario de esa piedra”. Este conde, nacido en 1799, era descendente de la reina, que era su tatara-tatara-abuela.

diamante_farnesio

A su muerte, la joya pasó a manos de su nieto Roberto, que vivió casi toda su vida en Austria y se casó con María Ana de Austria Borbón-Parma. En un inventario de joyas escrito por ella misma, habla de una tiara confeccionada con un cinturón de diamantes de la reina María Antonieta, que fue un regalo de bodas de sus hermanos y cuñadas. María Ana describe también que el diamante azul estaba montado en esta tiara.

 

Cien años después de la caída del imperio austríaco, y después de pasar por Francia, España, Italia y Austria, el diamante azul de Farnesio sale a la luz en la casa de subastas Sotheby’s. De 6,16 quilates saldrá a la venta el próximo mes de mayo y su valor ronda los cuatro millones de dólares, aunque se desconoce la identidad del propietario actual.

Vía: La Vanguardia

Lanzan una moneda virtual respaldada por diamantes

La Bolsa del Diamante israelí —situada en Ramat Gan, en el distrito de Tel Aviv— se embarca de lleno en el mundo de las monedas virtuales de la mano de la start up israelí Carats.Io, que ha creado dos nuevas divisas digitales para realizar transacciones de diamantes e invertir en piedras preciosas. Aspiran a posicionarse como lan joyan de este tipo de dinero virtual. Se trata del Cut,presentado el pasado mes de febrero durante la Semana Internacional del Diamante como método de pago entre los profesionales del sector y del Carat,que verá la luz próximamente y que está dirigido al gran público en general interesado en invertir en diamantes, pero sin la necesidad de tenerlos físicamente.

La particularidad de estas nuevas monedas virtuales es que estarán en parte respaldadas por diamantes reales, certificados y depositados en la Bolsa del Diamante de Tel Aviv. “El concepto básico de esta criptomoneda que saldrá próximamente al mercado es que estará respaldada por diamantes entre un 25% y un 75%, dependiendo de la fluctuación. Se podrá comprar con dólares pero también con diamantes porque incluso hasta el diamante menos popular en el mercado tiene un valor”, explica Eli Avidar, director de la Bolsa del Diamante de Tel Aviv.
trabajando_diamantesLa Bolsa del Diamante israelí —situada en Ramat Gan, en el distrito de Tel Aviv— se embarca de lleno en el mundo de las monedas virtuales de la mano de la start up israelí Carats.Io, que ha creado dos nuevas divisas digitales para realizar transacciones de diamantes e invertir en piedras preciosas. Aspiran a posicionarse como lan joyan de este tipo de dinero virtual. Se trata del Cut,presentado el pasado mes de febrero durante la Semana Internacional del Diamante como método de pago entre los profesionales del sector y del Carat,que verá la luz próximamente y que está dirigido al gran público en general interesado en invertir en diamantes, pero sin la necesidad de tenerlos físicamente.

La particularidad de estas nuevas monedas virtuales es que estarán en parte respaldadas por diamantes reales, certificados y depositados en la Bolsa del Diamante de Tel Aviv. “El concepto básico de esta criptomoneda que saldrá próximamente al mercado es que estará respaldada por diamantes entre un 25% y un 75%, dependiendo de la fluctuación. Se podrá comprar con dólares pero también con diamantes porque incluso hasta el diamante menos popular en el mercado tiene un valor”, explica Eli Avidar, director de la Bolsa del Diamante de Tel Aviv.

Para realizar transacciones será necesario utilizar la plataforma online creada por la compañía israelí que, si todo va según lo previsto, estará operativa el próximo mes de mayo. En ella, el inversor encontrará todo tipo de información sobre el mercado de diamantes así como la fluctuación del índice de referencia creado por la propia compañía. “Nuestro índice está basado en un algoritmo que tiene en cuenta 14 parámetros que influyen en la compra venta de estas piedras preciosas. Con él tratamos de predecir hacia dónde irá el mercado al mismo tiempo que proporcionamos al inversor una herramienta más a tener en cuenta a la hora de tomar sus decisiones”, dice Gabriel Diament, el creador del algoritmo.

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Tanto los representantes de la Bolsa del Diamante de Tel Aviv como los directivos de la start up insisten en la transparencia de todo el proceso que será auditado anualmente por la consultora internacional EY y bajo el paraguas del certificado del proceso Kimberley —un sistema internacional al que Israel se adhirió en 2.003 que garantiza al consumidor la procedencia lícita de los diamantes—. “No tenemos minas, no tenemos 800.000 trabajadores en el sector, como la India, pero tenemos conocimiento, pasión, experiencia e innovación.

Vía El Pais

TWINS, especialistas en joyas de platino: elige exclusividad

A la hora de adquirir una joya de compromiso o de boda, el metal es la elección principal a tener en cuenta. Las cuestiones de gusto estético, como el color amarillo o blanco del oro, suelen ser las que deciden en uno u otro sentido, pero si se va un poco más allá y se introduce el platino en la ecuación, nos encontramos con una serie de características de este metal precioso que lo hacen no sólo único, sino quizá la elección ideal para joyas destinadas a durar toda una vida, como son las alianzas de boda o los anillos de compromiso.

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En TWINS somos especialistas en la fabricación artesana de joyas de platino con diamantes. Veamos algunas características del platino:

Una de las grandes diferencias con el oro blanco, a su mayor nivel de pureza para su uso en las joyas. Principalmente, el platino es un metal naturalmente blanco (no necesita aleaciones). También es más raro en la naturaleza, a la vez que más duradero.

Cuando hablamos de que es uno de los metales preciosos más duraderos, se debe a su estructura molecular, que hace que cuando se raya, el metal simplemente se desplaza y se pierde muy poco.  Esta fuerza y ​​durabilidad crean una base más segura para los diamantes engastados, ya que con las torsiones y movimientos forzados que pueden darse vistiendo joyas como los anillos, el platino “se mueve” en vez de experimentar microrroturas que van desgastando la base de la piedra preciosa.

El platino también tiene la ventaja de ser hipoalergénico (es decir, que tiene un riesgo bajo de producir reacciones alérgicas), algo que en ocasiones ocurre a algunas personas con joyas de oro. La razón una vez más se encuentra en su pureza. Las joyas de platino tienen en torno a un 95% de platino puro.

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En cuanto al precio de las joyas, hay que tener en cuenta que no solo es la cotización del metal lo que influye en su coste final. El platino es más pesado que el oro. Por tanto, un anillo de platino del mismo tamaño que uno de oro pesa más (de ahí también su robustez), y por tanto, su impacto en el precio es evidente. Además, la diferencia no es anecdótica: el platino es un 60% más pesado que el oro de 14 quilates y un 40% más pesado que el oro de 18 quilates.  

Precios sin competencia

En TWINS somos especialistas en joyas de platino a medida. Por un lado, nuestras experiencia en trabajar joyas de platino desde hace tres décadas nos avala. Por otro, nuestros precios no tienen competencia, ya que traemos los diamantes directamente de nuestra empresa madre en Amberes, Just Diamonds BVBA.

Contacte con nosotros para que podamos asesorarle de una manera personalizada. Nuestro personal experto puede guiarle. No dude en solicitar nuestro asesoramiento, no solo de las joyas que puede ver en nuestra tienda online, sino sobre cualquier tipo de anillo o joya que tenga en mente, ya que fabricamos a medida de los gustos de nuestros clientes.

Más información:

TWINS: 91 400 89 20
Contacto por correo electrónico

 

 

Diez mitos sobre la inversión en diamantes

La inversión en diamantes está rodeada a veces de un halo de misterio que no se corresponde con la realidad de un mercado seguro, regulado y rentable. En la web finanzas.com se publica un artículo sobre los mitos más extendidos.

Invertir en diamantes certificados

1. El mercado del diamante no está regulado 

FALSO. El mercado del diamante blanco no está, en efecto, regulado por ninguna autoridad financiera externa, pero el valor de las piedras está determinado de manera independiente por el Rapaport Diamond Report, un referente para el conjunto de los profesionales del sector. Si bien cada piedra tiene unas características únicas (4Cs: color, corte, carat y pureza ), su valor está determinado por unos baremos muy fijos, sometidos a las variaciones de los stocks de diamantes reales y de producción de la gema.

2. No existe un rendimiento elevado sin un riesgo elevado 

VERDADERO PERO… A diferencia de otros valores, la particularidad de la inversión en diamantes radica en que se trata de una inversión no especulativa: su rentabilidad debe ser valorada sobre un periodo mínimo de 10 años. Desde los años 60, el precio del diamante se mantiene estable: Si en 1960 un carat valía unos 2700 $, su valor se aproxima hoy a los 31000 $. Y si, en efecto, las fluctuaciones de precios pueden intervenir en ello de un año a otro en función de los stocks de fluctuación y de una producción más o menos fuerte, su valor sigue todavía en crecimiento a largo plazo: es la razón por la que los profesionales recomiendan a los inversores no considerar el diamante como una inversión corto plazo.

3.  El certificado de autenticidad no es suficiente para atestar la calidad del diamante

FALSO. El «certificado diamante» o «certificado de calidad del diamante», se establece y es otorgado por un equipo experimentado en gemología en el seno de laboratorios mundialmente reconocidos como el CGL, HDC, GIA o los laboratorios de la cámara de comercio de Industria de París. Los expertos clasifican allí las características de las 4Cs (tamaño, pureza, color y peso) después de un análisis, permitiendo entonces de decidir sobre el valor de la piedra. Este documento prueba que el diamante ha sido bien examinado por un experto y que su precio ha sido fijado según su nivel de calidad: se trata de su tarjeta de identidad. El certificado diamante presenta dos intereses principales: el de regular los intercambios de diamantes y limitar el comercio paralelo de esta piedra preciosa, pero, también, el de ser una prueba precisa de la calidad del diamante, basándose en criterios estrictos, reduciendo así considerablemente los timos y estafas en el mercado.

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4. Es preferible invertir en un diamante blanco que en un diamante de color 

FALSO. Aunque el diamante blanco es el más conocido por el gran público, los diamantes de color, conocidos como «fancy», son los más elegidos por los expertos. En efecto, éstos presentan rendimientos muy interesantes gracias a su gran rareza, el precio del carat de un diamante de color puede así a alcanzar hasta 50 veces más que el de una piedra «blanca». Y, actualmente el más demandado es el diamante rosa: su precio se puede ver multiplicado por cuatro por pico de demanda.

 

5. El diamante está a salvo ante burbujas financieras

VERDADERO. El precio de los diamantes no está sujeto a influencias externas. Al contrario de lo que ocurre con las inversiones en bolsa, el diamante resiste eficazmente a las turbulencias del mercado, cuyo valor permanece entonces bastante estable, y puede, por otra parte, darse a ver como una herramienta de estímulo económico eficaz en caso de crisis.

6. Todos los diamantes son buenas inversiones 

FALSO. La clave de una buena inversión radica en proponer a cada uno de los inversores el producto que más se adapte a sus necesidades. El diamante de inversión es efectivamente una opción muy interesante para los ahorradores que deseen diversificar su patrimonio, pero los profesionales recomiendan, sin embargo, invertir en el diamante solo hasta el 10 % de la cartera patrimonial. Por otra parte, se recomienda a los inversores orientarse sobre todo hacia el diamante comprendido entre 0,5 y 3 carats. La razón radica en el hecho de que un diamante inferior a 0,5 carats no tiene que disponer por obligación de un certificado de diamante elaborado por un laboratorio. Por otra parte, mas allá de 2 carats, las piedras son raras y pueden llegar a encontrar un nuevo comprador más difícilmente que una piedra más clásica, en la que los inversores depositan de antemano su confianza. En cualquier caso, el diamante es sobre todo una inversión de placer y los inversores lo consideran como un bien idóneo para legar fácilmente de generación en generación.

7. El diamante se extrae en malas condiciones 

FALSO PERO… Existe todavía un mercado negro de producción de diamantes. Sin embargo, desde 2003 se ha instaurado el Proceso Kimberley, que asegura que la venta de diamantes brutos no se utilice para financiar un conflicto armado y que permite asimismo evitar que estos diamantes lleguen al mercado legal. Según este sistema de certificación, los estados participantes deben responder a determinadas condiciones mínimas y están obligados a introducir una serie de disposiciones legislativas así como instituciones nacionales, y controles a la exportación, a la importación y al comercio interior de los diamantes. Los estados tienen igualmente que obligarse a asegurar la transparencia de las actividades relativas a los diamantes y de proceder a intercambios de informaciones estadísticas. Según este control solo serán lícitas las actividades comerciales sobre diamantes efectuadas entre participantes que cumplan con las condiciones mínimas de los sistemas de certificación. El proceso Kimberley y las certificaciones de los laboratorios internacionalmente reconocidos actúan, desde entonces como una garantía para la mayoría de los actores de la venta de diamantes.

8.  El diamante está sometido a una fiscalidad compleja

VERDADERO… ¡Pero tiene una fiscalidad ventajosa! El IVA no se aplica para los diamantes estocados en zonas francas (como Amberes, Rotterdam, Gênes y le Havre, en Europa). Esto significa que los inversores están exonerados de pagar impuestos en la compra. Y en países como Francia, durante la reventa, están sometidos a una reducción del 5,5 %. Esta tasación depende de si el precio de cesión del diamante es inferior o superior 5000 euros, en cuyo caso podría haber lugar a otra exoneración.

9. El mercado del diamante es un mercado opaco. 

FALSO. El mercado del diamante es un mercado principalmente desconocido por el gran público. Además suele haber una gran desconfianza en torno a este, justificada, no obstante, por antiguas prácticas dudosas y no reglamentadas. Sin embargo, la puesta en práctica de numerosos controles en varias etapas de la producción del diamante, ha permitido regular el mercado y reducir considerablemente las malas prácticas del sector que estaban todavía en vigor a finales de los años 90. Paralelamente a la profesionalización del sector y al refuerzo de los controles que han saneado el mercado, las plataformas de venta en línea de diamantes han permitido facilitar el acceso de este producto al gran público, de hacerle comprender sus engranajes y de simplificarles su compra. Acordémonos del hecho de que el mercado del diamante de inversión representa solo el 5 % del mercado total del diamante y de que, por otra parte, las piedras incrustadas en joyas se benefician de la misma manera de una maravillosa acogida por parte de los consumidores.

10. La reventa de un diamantes es complicada

 

FALSO. Los diamantes de inversión adolecen de cada vez menos de dificultades en su reventa gracias a la emergencia de plataformas de transacción especializadas en la compra y venta de diamantes. No obstante, en el contexto de inversiones patrimoniales, se aconseja comprar diamantes clásicos, que encuentran más fácilmente un comprador.

Vía: Finanzas.com